Las sociedades cambian
constantemente, y en ese devenir traen consigo diversos conceptos que antes no podían ser tratados. Durante la última década fuimos testigos del
surgimiento de múltiples paradigmas sociales, como así también la intervención
en muchos de ellos.
A través de su arte para movilizarse
Maximiliano Mamaní, un profesor de danzas folclóricas del norte argentino, nos
muestra otra forma de percepción sobre algunos de estos nuevos paradigmas. Retoma algunos temas como la femineidad y
miradas sobre la sexualidad, pero resignificados mediante la puesta de
conceptos como identidad y cultura.
Inspirado en la comandante y heroína de la rebelión aymara, Mamaní crea
el personaje de Bartolina Xixa, una cholita con trenzas largas y atuendo
típico, pero enmarcada dentro de una de las identidades emergentes de los
últimos años, el drag queen.
Si bien el drag se caracteriza por
asimilar los rasgos impuestos a las mujeres, la mayoría se caracteriza por una
exageración de la imagen femenina. El joven resalta:
“Los tutoriales son muy fuertes. Te
enseñan a hacerte ojos muy grandes, nariz super fina, labios carnosos y te
perfilan la cara, para parecer en belleza a esa blanquitud. Como si mis ojos rasgados no fueran
bellos, como si mi nariz no fuera bella, como si mis pómulos al sol no fueran bellos.”
Con la creación de Bartolina, Maximiliano busca romper con esos estándares occidentales. Con sus trenzas, un
maquillaje que resalta sus facciones y su cultura, el joven busca poder hacer
arte, pero para incomodar, un folclore que active los pensamientos más resguardados y que genere un malestar “que mueva”, que movilice las conciencias
y las formas de pensar del otro.
En uno de los ejemplos que extrae
Bhabha de Orientalidad cita: “Algo patentemente extranjero y
distante adquiere por una razón u otra, un estatus más y no menos familiar.
Uno tiende a dejar de juzgar las cosas como completamente novedosas o como
completamente conocidas. (…) Los valores conocidos se imponen y al final la
mente reduce la presión”
El personaje de Bartolina Xixa busca romper con lo común, con los estereotipos que fueron fijados para la mujer, sumisa relegada a las
labores domésticas que no contaba con poder de decidir u opinar sobre su forma
de vida. Siguiendo el ejemplo de la líder aymara en su lucha y lo que dejó como
legado para su pueblo boliviano, Mamaní nos incita a movernos para crear otras
realidades y entre esas realidades sitúa su orientación sexual. Maximiliano sufrió discriminación y
no tan solo por su orientación, sino también por el color de su piel.
En palabras de Bhabha "el estereotipo es una
forma detenida, fijada de representación, que al negar el juego de la
diferencia (que la negación a través del Otro permite) constituye un problema
para la representación del sujeto en significaciones de relaciones psíquicas y
sociales".
Maximiliano Mamaní comenta “En principio cuando empecé a
entenderme como gay, vi que eso no me representaba porque tenia que ser mas
blanco y me tenía que despegar de mis prácticas, de mi cultura, para empezar a
jugar en toda esta cultura LGBT”.
Acerca de esto Bhabha siguiendo a
Fanon nos dice que el reconocimiento de diferencia que se niega al sujeto es la
que quita la posibilidad de liberarlo de esa ideología de dominación racial y
cultural o degeneración. Esta negación se acentúa dentro de la subjetividad
imaginaria del sujeto, que lo coloca frente a un espejo imaginario que juzga su
estadio.
En el caso de Bartolina, esta
intenta movilizarse en contra del folclore binario, busca romper los esquemas
de la colonialidad que niega a la identidad de la mujer indígena y a las
personas homosexuales no blancas del país.
Con su nuevo arte folclorista, Maximiliano
busca enmarcar el poder femenino y su orientación sexual con base en su
identidad étnica y cultural, exponiendo al máximo sus rasgos identitarios
mediante el movimiento de su falda, de su canto y de su baile.

La ruptura con el modelo occidental hace referencia a la necesidad de diferenciación (pero en el buen sentido). Cuando Maximiliano habla de los tutoriales que consulta para edificar a su personaje (su otro yo) allí prevalece esa idea de Bhabha que mencionan: ya hay una representación que ha sido fijada. Pero no es la que él siente que lo identifica y es allí donde inicia su búsqueda.
ResponderBorrarMaxi xtiene la necesidad de romper con los estereotipos occidentales que no lo representan. Crea su personaje Barolina para hacer visible otra realidad y en búsqueda de su identidad.
ResponderBorrarMaximiliano/Bartolina a través del baile genera incomodidad para romper con estereotipos establecidos. Promueve un cambio cultural para conformar un mundo más igualitario y justo, crecer libres de prejuicios,estigmatizaciones y violencia.
ResponderBorrarHomi Bhabha nos llama la atención sobre el hecho de que debemos abandonar los convencionales sistemas de clasificación humana de clase o género, para acercarnos a otras realidades. Desde su arte, Maximiliano Mamani intenta promover un cambio de visiones generales sobre la sociedad actual.
ResponderBorrarMaximiliano Mamani viene a mostrar una realidad muchas veces disimulada por las sociedades más activas. En el universo de esteotipos y desigualdades en que vivimos todos terminamos fomentando la cultura de los "otros" como si cada uno de nosotros no lo fuera. Es tanta gracioso pensarlo. Somos "otros" pero no parte de ellos.
ResponderBorrarCoincido con ustedes. Bartolina existe en aquellos que se animaron a buscar un poco de empatía y en aquellos que aún están callados por la intolerancia y el que dirán de ésta sociedad retrógrada. Saludos.
ResponderBorrarBartolina lucha contra la violencia simbólica que viene desde la mirada del blanco, que juzga y discrimina, ella se revela ante ese patriarcado que nos encasilla en estereotipos retrógrados.
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